El G-9 de Universidades reivindica el papel de las universidades europeas como garantía de excelencia y servicio al bien común
26/08/2026. El Grupo 9 de Universidades (G-9) ha reivindicado, en Pamplona, el papel de las universidades europeas como instituciones esenciales para el progreso económico y social y como garantes de la movilidad socioeconómica, la excelencia y el conocimiento como bien común.
El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha trasladado esta reflexión en representación del G-9 durante su intervención en los VIII Cursos Europeos de Verano. “Si Europa no invierte en sus universidades, el conocimiento dejará de ser un bien común y habrá que comprarlo a EEUU o a China”, ha afirmado.
Villaverde ha participado como ponente con la conferencia En defensa de la Universidad del siglo XXI, en la que ha abordado algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta actualmente el sistema universitario europeo.
Los Cursos Europeos de Verano se celebran en Pamplona organizados por la Fundación Diario de Navarra y la asociación de jóvenes europeístas, Equipo Europa, con la colaboración, por cuarto año consecutivo, del Grupo 9 de Universidades. Bajo el lema “La Europa Conectada”, esta octava edición reúne a destacadas voces europeas e internacionales de los ámbitos institucional, político, económico y académico.
¿Cómo sería el mundo sin universidades?
El rector Villaverde ha comenzado su intervención a partir de una pregunta: ¿cómo sería el mundo si no existieran las universidades? En su opinión, la respuesta evidencia hasta qué punto estas instituciones resultan imprescindibles para formar, investigar y generar conocimiento. “Volveríamos a inventarlas”, ha señalado.
Villaverde ha puesto como ejemplo el cambio de estrategia de China y su apuesta por las universidades como motor de progreso. El rector ha subrayado que lo más importante no es su condición indiscutible de agentes de competitividad económica de Europa, como han puesto de manifiesto los recientes informes Draghi y Letta, sino ser el reservorio de los valores y la cultura europeas de libertad, igualdad, solidaridad, sostenibilidad y equidad, y los espacios de construcción de una ciudadanía europea demócrata, comprometida y responsable.
En este contexto, el rector de la Universidad de Oviedo ha destacado la dimensión y el impacto del sistema universitario. Según los datos manejados en su intervención, existen más de 26.000 instituciones universitarias en el mundo, mientras que España cuenta con 96 universidades, 50 públicas y 46 privadas.
Villaverde ha puesto especialmente el foco en la contribución socioeconómica del sistema universitario público español. La actividad directa e indirecta del Sistema de Universidades Públicas Españolas (SUPE) genera, según los datos expuestos, más de 23.700 millones de euros, equivalentes al 2,2% del PIB nacional, y explica el 2,4% de toda la población ocupada, unos 439.000 puestos de trabajo a tiempo completo.
El rector ha subrayado, asimismo, que por cada 100 euros que las administraciones públicas transfieren a las universidades, estas devuelven a la sociedad 293 euros de contribución al PIB y 505 euros en facturación total a la economía.
Frente a esta aportación, ha señalado que el gasto público en educación superior representa actualmente el 0,75% del PIB español, por debajo del esfuerzo inversor medio de la Unión Europea, situado en el 0,91%.
Conocimiento, servicio público y cooperación europea
Durante su intervención, Villaverde ha analizado también los diferentes modelos universitarios y ha defendido para España un sistema que combine conocimiento y formación profesional, financiación pública y autonomía. “El conocimiento es un bien común” y “somos un servicio público” han sido dos de las ideas centrales de su planteamiento.
A su juicio, las universidades europeas del siglo XXI deben ser universidades glocales, consorciadas y focalizadas.
En este sentido, ha defendido un modelo federalizado de universidades europeas como sistema de cooperación consorciada. “Sumando recursos seremos capaces de ofrecer más oportunidades a nuestro estudiantado y personal académico y administrativo, contribuyendo de forma decisiva a reforzar la ciudadanía europea”, ha dicho.
Villaverde ha situado entre los principales retos de las universidades la necesidad de compatibilizar calidad y excelencia con universalidad, así como los intereses corporativos con los fines sociales.
